Para llorar

Hoy con Leo consideramos implementar la idea de Günter Grass en el Tambor de Hojalata, el del Bodegón de las Cebollas. Lo que queremos es un lugar que nos ayude a empezar a llorar, y de ahí en adelante se decantarían solas todas las tristezas.

Pensamos que por un precio módico también se podría comer (algo así como aritos de cebolla), porque comer y llorar es también una de esas contradicciones que obligan a seguir viviendo en el mismo mundo que la comida, a pesar del infortunio y la melancolía.

Daniel cries

3 respuestas to “Para llorar”

  1. medea dice:

    si lo hacen me invitan. Yo pongo el Mirrorball de Sarah McLachlan y llevo la pinta de helado chocomenta.

    que terrible sentir que todo sale mal y no saber exactamente que es el “todo”.

  2. Sneaksleep dice:

    muy buena la idea. me invitan a mi tb, porfa.

  3. debret viana dice:

    recomiendo esto: http://infimosurbanos.blogspot.com/2005/11/poses-para-llorar-2do-draft-tan-pronto.html#scars

    es una de las maneras es que se llora

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