nmqi
Una semana antes de irme de viaje me agarra la vara de que no me quiero ir. No me quiero ir no me quiero ir no me quiero ir nmqi. Lo digo a todos, me lo digo a mi misma, lo digo cuando me despido de mi familia y mis compas y mi gata y cuando dejo cuidadosamente la plata de las cuentas y los compromisos pendientes asignados. No me quiero ir no me quiero ir. Hago maletas a regañadientes pensando en que por no querer irme, realmente me hará falta todo lo que no me puedo llevar. Pienso: talvéz mi intuición femenina indique que el avión explotará en mil pedazos o que el auto se irá de pique por un barranco. Pienso todo eso desde el primer semáforo del camino hasta el último. No me quiero ir no me quiero ir, malditas obligaciones laborales o personales. Pienso eso en todo el camino, en cada turbulencia, en cada aburrido trámite aeroportuario y en cada minuto tedioso de espera, en cada curva peligrosa de la carretera. Pero entonces, llego. Y normalmente, me pongo muy feliz de estar en otro lado.

October 17th, 2005 at 5:25 pm
A veces eso pasa. No sé si se aplicará a tu vida, pero tendrá que ver con que este viaje marque el inicio o fin de una etapa? Generalmente cualquier cosa que suceda en mi vida que vaya a marcar el cierre de un ciclo me pone nerviosa y con ganas de gritar que nmqi tampoco.