La mañana

Esta mañana me levanto demasiado temprano. Desayuno y me siento a escribir sin ninguna interrupción. Tengo tiempo de sobra para leer correos, y ninguno llega… (ninguno interesante). Posts nuevos? No muchos. Noticias? El teléfono no suena. Nada, el mundo en stop. Ya son las 9am, voy a meterme a la ducha. Me meto al baño y en los diez minutos siguientes suena el teléfono tres veces y es para mi, tocan la puerta dos veces, me dejaron sin llaves así que tengo que buscarlas, no las encuentro, me piden que imprima una factura urgente, saltan 4 mensajes del messenger al mismo tiempo y la gata tiene hambre, el sr. que arregla el jardín quiere que le pague y me acuerdo que tengo que pagar dos cuentas urgentes, cancelar una tarjeta de crédito y comprar más comida para la gata, me llaman para invitarme a cenar (no sé ni que voy a estar haciendo dentro de una hora) y me cambian la reunión de la tarde para más temprano.

3 respuestas to “La mañana”

  1. medea dice:

    jejeje. Me identifiqué mucho con tu poste! Alguna llamada q lo saque de la ducha a uno generalmente no es buena. :P

  2. Sneaksleep dice:

    Siempre es así! Creo que por la misma ley del universo siempre me llaman más en la última hora del día de trabajo que en todas las horas anteriores–sólo porque tengo que correr para tomar el tren.

  3. beto dice:

    Creo que hay una ley de Murphy que alude al hecho de que si el teléfono no ha sonado en todo el día, comenzará a sonar una vez que estés en el baño. O en la intimidad.

    Infalible.

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